Compostaje ó lombricompostaje a cielo abierto.
Práctica agropecuaria tradicional del que deriva el actual compostaje urbano.
En el compostaje tradicional, a diferencia del compostaje urbano, los factores que juegan el papel más importante son el incremento de la temperatura de la masa a compostar, y la adaptación de la lombriz Roja Californiana al medio en el que serán sembradas para procesar los restos orgánicos y transformarlos en la más rica tierra fertil.
Como primera medida es fundamental la elección de nuestro recipiente compostador, existe una gran variedad en el mercado. El material por excelencia para compostar en exterior es la madera, un cajón grueso, sin venenos y bien reforzado para que dure años, es 100% sustentable ya que sus desechos se degradan hasta desaparecer y la ventilación está garantizada con este tipo de material.
Resulta muy útil elevar nuestro cajón, no solo para trabajar más comodos, sino que al mantenerlo separado del suelo, ciertas plagas como hormigas y ratas pueden ser controladas.
En esta ocación el cajón compostador que mostramos está divido en 2 compartimientos de 1m x 0,50m de ancho y 0,50m de altura cada uno. La subdivisión cumple la función de proporcionarle a la lombriz un hábitat favorable, y evitar asi que muera o hulla. Cuando damos comienzo al proceso colocamos materia fresca en uno de los compartimientos, esa materia a medida que reciba líquido irá incrementando la temperatura, pudiendo llegar hasta los 60°C dependiendo de lo que pongamos a compostar.
Durante esta primera etapa en la que la temperatura se eleva, la lombriz NO estará presente. Habrá que esperar al menos 40 días desde el comienzo del proceso o hasta que notemos que la masa ya no eleva su temperatura. Esta etapa es llamada Termófila, y se la considera de fundamental importancia si lo que vamos a compostar incluye bosta de animales o malezas con semillas. Es la manera de eliminar patógenos y evitar que broten especies no deseadas.
Durante este período habrá que mover con pala u horquilla al menos unas 3 veces.
Ya pasados los 40 días necesarios para que la masa estabilice su temperatura, entonces sí sembramos nuestro núcleo de lombrices. Para estas proporciones se han sembrado unas 2500 lombrices Rojas Californianas. Para estar seguros de que la lombirz estará a gusto en ese medio se puede hacer una prueba tomando una muestra del compost en un recipiente pequeño y echarle unas pocas lombrices. Si las lombrices se entierran y se quedan allí por más de 24hs, entonces estaremos seguros de que la temperatura y el PH son adecuados para ellas.
A posterior pasamos a llenar el 2do sector mientras nuestras lombrices comen y viven a gusto en el sector inicial, teniendo en cuenta que tardará otros 40 días en estar estabilizado. Las lombrices decidirán cuando ir a comer al nuevo sector.
Pasados unos 3 meses, podremos cosechar el humus del primer sector y mudar aquellas lombrices que no se hayan pasado solas, para comenzar nuevamente con el proceso.
Aquí veremos de qué manera colocar los diferentes materiales para que la dieta de la lombriz sea la adecuada, que el proceso se cumpla en menos tiempo, no provoque olor desagradable y en consecuencia atraiga menos plagas.
La proporción CARBONO/NITRÓGENO es el eje central de nuestro compost, ya que los materiales frescos como restos vegetales o bosta, son muy ricos en Nitrógeno y puede resultar perjucicial para las lombrices por exceso de temperatura, gases tóxicos o PH ácido. Por eso es necesario equilibrar estos componentes con otros ricos en Carbono como hojas, ramas o pasto secos, como también cartón, viruta y papel. Estos elementos ricos en Carbono evitan la putrefacción del contenido, ya que permiten la circulación del OXIGENO, y son los responsables de que la dieta de la lombriz sea la adecuada. Por eso, siempre que agreguemos restos vegetales crudos provenientes de nuestra cocina, tendremos que trozarlos y mezclarlos con materiales secos.
Dando comienzo al proceso colocamos en la base de nuestro compostador ramas secas (Carbono) esto hará que a posterior, el humus generado se adhiera menos al fondo. También hará que la lombriz pueda transitar por todo el contenido.
Luego colocamos otra capa más de elementos ricos en Carbono, en este caso hojas secas. Conviene almacenar hojas en el otoño en bolsas de arpillera respirable (nunca plástica) o armar un atado con tela, y tener disponible para seguir intercalando en otras cargas.
Entonces ya podemos comenzar a echar los restos crudos vegetales del preparado de alimentos (Nitrógeno) cáscaras de frutas y verdura, yerba mate, etc.
También podemos usar la bosta de animales hervívoros, caballo, vaca, conejo, pollo... Nunca debemos usar la bosta de animales que no sean hervívoros (perro, gato) ya que por la peligrosidad de sus patógenos, el proceso de compostaje deberá llevar al menos unos 2 años. Tampoco agregaremos restos cárnicos o lácteos, que además de generar olor desagradable, atraen plagas como ratas, moscas u hormigas. Tampoco elementos aceitosos porque quitarían oxigenación al contenido.
Continuando con la lógica de intercalar elementos ricos en Carbono y otros ricos en Nitrógeno, pondremos una capa de cartón en trozos, que como todos sabemos son derivados de los árboles y contienen altos niveles de Carbono. También usaremos pasto seco a modo de cubierta, esto servirá no solo para evitar la atracción de moscas, sino también para que en invierno el frío excesivo no afecte a las lombrices, y en verano que se evapore demasiado rápido la humedad. Además esta capa de cartón o pasto facilita la proliferación de insectos y microorganismos benéficos para el compost (bichos bolita, escarabajos etc).
En algunos casos será necesario además colocar una malla metálica, mosquitero o mediasombra, ya que las aves como gallinas o zorzales, pueden depredar nuestras lombrices.
Habrá que mojar de manera abundante el material fresco, y evitar el exceso de riego en el sector en que se encuentran las lombrices. Cubrir con una chapa, tabla o nylon. Los lixiviados o líquidos que drenen del compost se deben recoger y regar con él nuestra compostera.
Cada vez que agreguemos material fresco, tendremos que intercalar con elementos secos.
La exposición al sol pleno de la compostera en verano puede hacer subir demasiado la temperatura, y en invierno es importante que reciba sol, por eso es fundamental la elección del emplazamiento de la misma.
Con respecto a qué restos de nuestra cocina se pueden agregar al compost y cuales no, eso depende siempre de las cantidades que echemos. La producción de residuos de un hogar en general, contiene variados tipos de elementos: algo de cítricos, un poco de cebolla, peladuras de verduras, lo que en proporciones bajas, no afectan de ninguna manera a nuestro compost. Es decir que si no agregamos enormes cantidades de un solo elemento en particular, el hábitat de la lombriz no se verá afectado para nada.
...Y recordemos que compostar en un medio urbano es una tarea muy diferente a la de hacerlo a cielo abierto, para lo cual en Basura Responsable® hemos desarrolado un Método y una herramienta adecuada para compostar en lugares reducidos sin espacio verde.




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